"Aprendí mucho en Mi Casa", dice Briana, "pero lo más importante fue que me sentí más segura de mí misma."

A los 24 años, Briana Cabral se encontró viviendo sin trabajo y viviendo con sus padres. Como madre soltera con dos hijas pequeñas, tuvo que solicitar TANF (Asistencia Temporal para Familias Necesitadas) para mantener a su familia. En una reunión con la persona encargada de su caso, Briana habló sobre sus opciones de trabajo. Tenía experiencia trabajando en como vendedora, pero sabía que el horario de una tienda no concordaría con el cuidado de sus hijas y el salario no sería suficiente. Quería aumentar sus capacidades, pero ir a la universidad no era una opción. Así que la encargada de su caso le recomendó que fuera a Mi Casa Resource Center.

En enero de 2015, Briana se inscribió al programa de Capacitación Laboral de Servicio al Cliente en Mi Casa, en donde mejoró su curriculum vitae y practicó cómo entrevistar. “Aprendí mucho en Mi Casa”, Briana dice, “pero lo más importante fue que me sentí más segura de mí misma”. Briana admite que a veces se sintió desalentada cuando algunos de sus compañeros en el programa encontraron trabajo antes que ella, pero el personal siguió animándola. “Mi Casa me dio la habilidad de creer en mí misma”.

“El personal de Mi Casa siempre me alentó para solicitar trabajaos que realmente quería”, Briana dice. “No me iba a conformar con cualquier cosa. Quería algo que me permitiera establecer una carrera”. Briana encontró ese trabajo en Community Shares, una organización local sin fines de lucro. Empezó como asistente administrativa y la ascendieron a coordinadora de sistemas de información después de un año. “Encontré algo que realmente me encanta hacer. Me encanta poder decir que soy parte del cambio en nuestra comunidad. Yo era alguien que necesitaba los servicios de asistencia del gobierno y las organización no lucrativas, y ahora a través de mi trabajo en Community Shares puedo ayudar a otros en situaciones similares”.

Después de obtener el trabajo en Community Shares, Briana ya no necesitó los servicios de TANF. “Quería dejar de recibir ayuda del gobierno y tener estabilidad financiera, pero fue definitivamente un desafío”. Ella y sus hijas se quedaron en refugios por seis semanas para ahorrar el dinero necesario para pagar el depósito y el alquiler del primer mes de un apartamento. Y los primeros meses sin cupones para alimentos fueron difíciles, pero Briana dice que Mi Casa siempre estuve ahí para ayudarla. “Me ayudaron a crear un presupuesto y me dieron tarjetas de regalo para comida y gasolina que me ayudaron a cubrir los gastos mientras me acomodaba en mi nuevo trabajo y apartamento. Me sentía tan agradecida de poder acudir a alguien”.

Briana ahora ha estado en su propio departamento por casi tres años y pudo comprar su propio automóvil. Dice que la estabilidad de su trabajo y el apartamento han sido muy buenos para sus hijas. “Me gusta que pueden ver a su mamá levantarse e ir a un trabajo que le encanta todos los días. Quiero que sepan que ellas también pueden hacerlo”.